¿Qué nos dicen las normas sobre ... ?

... COMPETENCIA?

El pasado día 12/12/2022 el profesional de las auditorías Leandro Capece Fajardo vino a exponer, entre otras cosas, la importancia de los sistemas de gestión y qué nos decían las normas (ISO 9001, ISO 45001, ISO 14001) sobre el contexto en la empresa, la comprensión de necesidades, riesgos y oportunidades, liderazgo y compromiso... 

En este caso, nuestro grupo decide abrir una entrada en el blog para hablar concretamente sobre: 

¿QUÉ NOS DICEN LAS NORMAS SOBRE LAS COMPETENCIAS?.

De entre todo lo expuesto, este apartado captó nuestra atención por hacer referencia a las competencias del personal más allá de lo formativo atendiendo a aspectos tan importantes como es la actitud. Como citación de Leandro: 

``El conocimiento y la habilidad suman, pero la actitud multiplica´´ - Víctor Küppers.

Esta cuestión se vió muy bien reflejada en el esquema del iceberg:


Cómo podemos ver en la imagen, la competencia se refleja a modo de iceberg, de manera que, lo que se muestra visible a nuestro ojos sobre el constructo competencia sería: Conocimiento, habilidad, formación, formación práctica y experiencia. Mientras que, por otro lado, lo invisible sería: la actitud (autoimagen, motivos, valores, creencias, emociones, personalidad, etc).

Esto nos parece bien interesante ya que, se entiende que para una empresa que realmente atienda y entienda lo que significa la gestion de talentos, va a saber disernir entre gente formada y gente formada y con actitud. Porque la formación reglada, la experiencia y los conocimientos que aparezcan en un curriculum vitae nos hablarán de si una persona es apta o no para un puesto de trabajo y para unas tareas concretas. Pero nada nos dice sobre si ese/a profesional, va adecuarse a nuestros valores, si está implicada en generar cambios positivos, si genera ideas, si tiene iniciativa, si es amabicioso/a, si ve más allá de sus tareas individuales y se compromete con el objetivo común de la orgaización, etc.

Y no sólo por gestionar el talento de forma adecuada, sino que al hacerlo así, nosotros como empresa estamos optando a ser líderes en nuestro sector. Con profesionales que aporten en positivo, motivados y entregados con nuestro objetivo y satisfechos con su labor en nuestra empresa. 

Queda muy lejos la idea de empresas preocupadas en números y en eficacia, ahora más que nunca entra en juego el talento. Valorarlo, saber elegirlo, saber cuidarlo y saber darle alas a esos profesionales para que así mismo, den alas a nuestra organización. Por ello es que estamos tan sumamente de acuerdo con lo que nos dice las normas sobre la competencia. La importancia de valorar en un miembro de nuestra empresa: su formación, su experiencia, sus habilidades/conocimientos, pero sobre todo, SU ACTITUD. Ese sello personal que dote a nuestra organización de capital intangible de un valor incalculable.



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